EL SIGNIFICADO OCULTO TRAS UNA BALADA ROMÁNTICA

 “Toy Soldiers” es una canción de la cantante y actriz estadounidense Martika, que fue lanzada como single un 27 de Enero de 1989 promocionando su exitoso disco debut que quedó como uno de los trabajos musicales mas populares de finales de los 80’s.

Con este disco Martika, hija de un matrimonio cubano que arrancó de la isla en 1959, llegó a vender mas de 3 millones de discos.
Con tan sólo 20 años de edad, Marta Marrero (nombre verdadero de esta cantante) ya tenía una larga carrera en el ambiente artístico y televisivo.  
Su sello discográfico, Columbia Records, jamás imaginó que esta joven cantante escribiría una canción con un secreto oculto, que sería descifrado años después.  “Toy Soldiers” es una delicada balada que incluía un llamativo coro que incluía las voces de varios amigos de Martika como Stacy Ferguson (hoy en día conocida como Fergie), Rahsaan Patterson, Renee Sands (que puso la voz de la princesa Fiona en la cinta Shreck), Devyn Puett y Jennifer Love Hewitt.
Los gerentes del sello, hasta ahí, sólo entendían que la canción era una simple balada que trataba sobre una niña que sufría por el amor de un hombre desinteresado, una especie de “chico rebelde” que sólo la hacía sufrir y que se creía un galán de galanes.
Pero con el paso de los meses, antes de ser lanzada como single se supo todo. Es que “Toy Soldiers” no era una inocente y simple balada de amor, sino que era una canción que hablaba sobre los problemas del abuso con las drogas.
Por esos días Martika señaló en varios medios de comunicación que esta canción fue escrita tras saber que uno de sus amigos tenía serios problemas de salud derivados de una fuerte adicción a la cocaína. Además explicaba que su repudio a las drogas se debía a que ellas controlan al ser humano al igual como los niños controlan a sus juguetes.Al parecer, la canción también fue hecha con una misión comercial y humanitaria, ya que por esos años existían una fuerte preocupación mundial por las drogas y en especial, por el alto consumo de la población juvenil.
Por ello la canción habla sobre esas personas que juegan con su vida tal como los niños juegan con sus juguetes, manipulando sus tiempos, sus personalidades y quedando finalmente en el olvido.
Es por ello, que cuando los gerente del sello discográfico se enteraron sobre la temática de la canción de Martika no se preocuparon demasiado y dejaron que el mundo haga su juicio a la canción con las ventas. Si estas eran bajas, quizás era por que nadie compraría el “mensaje” de una ex artista Disney, y si eran altas, era porque el mensaje era potente y además era una ayuda a la sociedad.Finalmente las ventas fueron extraodinarias, ya que el single llegó al primer lugar del Billboard Hot 100 y además se ubicó en el quinto puesto del UK Singles charts. Además en Estados Unidos Martika recibió un disco de Oro de parte de la RIAA.
La misma suerte tuvo en Suiza, Nueva Zelanda, Suecia, Australia y Alemania, donde “Toy Soldiers” fue un hit de alto calibre.
Para el mercado latino, Martika lanzó la canción en español bajo el titulo “Como un Juguete”, logrando hacer mundial el éxito de esta gran balada anti-drogas.
REPORTAJE:

Chile, tercer consumidor de cocaína del continente

Autor: Cecilia Yáñez Vargas, Periodista.El último reporte mundial de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, sitúa a Chile como uno de los países con mayor consumo de marihuana y cocaína de América.

El informe Mundial Sobre Drogas  que desde hace 20 años elabora Naciones Unidas, esta vez no trajo buenas noticias para Chile. Según las cifras que revela el documento dado a conocer en Viena, Chile es el tercer país de América en consumo de marihuana y cocaína.

El trabajo de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (Onudd), recopila las últimas cifras publicadas por cada país, las ordena por continente y da cuenta de estas realidades. Según la prevalencia del consumo de cocaína, en población de 15 a 64 años, Chile es el tercero con mayor consumo frecuente con 1,73% (2014), solo superado por Estados Unidos que tiene una prevalencia de 2,3% (año 2015) y por Uruguay (1,8%, 2014).

En cuanto a la prevalencia de consumo de marihuana, Chile también es tercero, con el 11,83% (datos 2014), por debajo de de EE.UU. (16,5% en 2015) y Canadá (14,73% en 2015). Respecto del consumo de anfetaminas y opioides nuevamente EE.UU. y Canadá encabezan la prevalencia continental.

En Chile, según cifras del Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (Senda) el consumo de marihuana es el que más ha crecido. Si en 2010, 75 mil personas decían consumirla, en 2014 fueron 250 mil. Por género los hombres son los que más fuman.

A juicio del Senda, no corresponde fijar un ranking a partir del informe “porque cada país dispone de sus propios estudios sobre los cuales reporta prevalencias de uso, a través de procesos no necesariamente comparables” y porque además, no todas las cifras corresponden al mismo año.

“A todos nos gustaría que el consumo de drogas en Chile fuera menor y nos preocupa el uso de estas sustancias, especialmente en población adolescente. Existen una serie de factores que podrían explicar los niveles de consumo, como temas de costo, que es un mercado atractivo para productores de drogas, factores culturales y sociales, entre otros”, dice Senda por escrito.

El mes pasado, este servicio dio a conocer en su cuenta pública, cuáles fueron las sustancias más consumidas en Chile que generaron tratamiento. Solo en 2016 se atendieron 28 mil personas, la mayoría sobre 20 años. La pasta base (39%) y el alcohol (38%) fueron las que más motivaron ingreso, seguidas de la cocaína (16%) y la marihuana (4%).

Daniel Seijas, psiquiatra experto en adicciones de Clínica Las Condes, dice que el consumo de marihuana ha aumentado, especialmente desde que comenzó “el lobby pro legalización de la marihuana, que no busca despenalizar sino legalizar”. “Vemos cada vez más pacientes con problemas por consumo de marihuana y también con consumo de marihuana y cocaína juntos”, lo que confirma lo mismo que ha mostrado la investigación que la marihuana sí tiene el efecto de puerta de entrada al consumo de otras drogas. “La política de despenalizarla es un error científico, clínico, político, epidemiológico y social. Hay evidencia suficiente que el parlamento no ha tomado en consideración. La marihuana no sirve para todo. Uruguay despenalizó para combatir el consumo de pasta base, pero no ha funcionado”, señala.

LAS Drogas no son inocuas

Cuando un adolescente consume marihuana, se producen problemas conductuales, dificultades anímicas, descuido por su apariencia personal, desmotivación, desinterés, bajan las notas, hay problemas de concentración. “Una de las complicaciones más importantes es que los jóvenes tienden a usar la marihuana sin saber que están tapando otros síntomas depresivos, de ansiedad, bipolaridad incipiente o déficit atencional. Si esos cuadros no se tratan bien y se esconden detrás de este consumo, se agravará”, dice Seijas y menciona que la marihuana aumenta por tres el riesgo de desarrollar una esquizofrenia.

En los adultos la falta de atención y concentración también se ve afectada, lo que lleva a cambiar de trabajos constantemente.

Con la cocaína es un poco diferente ya que se trata de un estimulante, que muchas veces usan personas con trabajos muy estresantes, realizan turnos de noche, trabajos de mucha energía que requieren un despertar mental. También la usa gente con problemas anímicos de base y terminan con más daño porque la droga los descompensa. “La cocaína produce problemas cardiovasculares y cerebrales. Aumenta el grado de agresividad e incrementa problemas de parejas y familias”, recalca Seijas.

Chile, tercer consumidor de cocaína del continente

Estrategias

Senda destaca que está desarrollando de forma permanente estrategias de prevención para más de 2,5 millones de estudiantes, partiendo desde la primera infancia en salas cuna y jardines infantiles y cubriendo todo el ciclo escolar.

Reconocen que no es suficiente y que se requiere que las familias y la comunidad se involucren. “Tenemos programas para involucrar a padres, y en general a los adultos responsables, en la prevención. Porque un niño con una familia involucrada reduce a la mitad las posibilidades de consumo”, dice el organismo.

(La Tercera, 23 de agosto de 2018)

Publicado por

Patricio Rebolledo Schmidt

Patricio Rebolledo Schmidt

Concluida su enseñanza media ingresó en el año 1976 a la carrera de Ingeniería Comercial, en la Universidad de Chile sede Viña del Mar, ubicada en 7 Norte con Pasaje La Paz. Luego de cursar dos años, se desilusionó de la carrera por el marcado acento neoliberal de la misma, que privilegiaba lo que se denominaba en ese entonces el laissez faire, l expresión francesa que significa «dejen hacer», refiriéndose a una completa libertad en la economía: libre mercado, libre manufactura, bajos o nulos impuestos, libre mercado laboral y mínima intervención de los gobiernos. En la búsqueda personal de una vocación más humanista y cristiana, Ingresó en el año 1978 en el Pontificio Seminario Mayor "San Rafael" de Valparaíso, siguiendo un impulso por estudiar la carrera sacerdotal. Egresó de dicho centro de estudios sin ordenarse sacerdote el año 1986. Dichos estudios marcaron en él una profunda convicción cristiana y un gran amor por la Iglesia. 1980: Bachiller en Filosofía, Universidad Católica de Valparaíso 1984: Profesor de Teología, Universidad Católica de Valparaíso 2002: Postítulo en Informática Educativa, Universidad de Los Lagos, Osorno 2005: Postítulo en Mediación Familiar, Universidad de La Frontera, Temuco 2012: Postítulo en Mediación Familiar, Universidad Católica del Norte 2014: Magíster en Mediación Familiar, Universidad de Aconcagua 2016: Alumno de Magíster en Resolución Colaborativa de Conflictos, Universidad Católica de Temuco.

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