Lecciones del caso de mediadora Fernanda Aguirre

Por: Patricio Rebolledo Schmidt, Mg. en Mediación Familiar

Resulta evidente el escaso apoyo de los mediadores frente a las grandes empresas de mediación familiar.

El caso de la mediadora Fernanda Aguirre, ampliamente difundido en estas páginas, remeció al sistema nacional de mediación chilena y acaparó la atención de todos los mediadores.

La acusación formulada por la mediadora santiaguina originó varios juicios en distintos tribunales.
En el caso de la demanda por falsificación de firma, la mediadora obtuvo una sentencia que no le fue favorable, aunque ella demostró por medio de perito calígrafo que su firma estaba sobrepuesta en un documento que la presentaba como postulante de una nómina de mediadores. Entendemos que existe una apelación al Tribunal superior.

Finalmente, una de las ultimas contiendas judiciales se ventiló el pasado 27 de mayo del año en curso, en el 2do Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago de Chile.

Fernanda Aguirre

Resulta interesante observar que la sentencia emanada por el 2do Juzgado de Letras del Trabajo de Santiago condena también al Fisco de Chile (Ministerio de Justicia) en forma subsidiaria, aunque en su momento, El Fisco de Chile opuso excepción de incompetencia en razón  de la materia respecto del  régimen  de  subcontratación y  respecto del  daño   moral,  negando principalmente  la  existencia  de  un  régimen  de  subcontratación.

Sin embargo, el dictámen de Contraloría General de la República N° 2.594, del 21 de enero de 2008, acogido por el sentenciador, establece otra cosa:   “El concepto de  empresa principal utilizado por la ley es amplio, toda  vez que abarca  a cualquier persona natural o jurídica, dueña de  la obra, empresa o faena  en  que  se efectuarán  los  trabajos  o  se prestarán los  servicios,  sin distinguir  si  las  aludidas  personas  jurídicas  son   de   derecho  privado  o público.

En este contexto, resulta forzoso colegir que  deben entenderse incluidas en el  concepto empresa  principal,  para  los  efectos de  la  preceptiva  de  la subcontratación de que  se trata, las entidades u organismos de la Administración del Estado.”

Lo anterior desmiente las palabras del Coordinador de la Unidad de Mediación en el sentido de que “como  unidad de mediación,  no  contratan  directamente  a  los  mediadores  sino  que   se hacen licitaciones  para  la  atención de  los  Juzgados  de  Familia”.

El empleador aludido modificó la razón social de la empresa, lo que permitió que resultara ilesa de toda accionar ulterior.

Queda claro finalmente, la indefensión a la que se ven expuestos los mediadores cuando tienen que litigar con grandes empresas de mediación, las que mediante un simple cambio de razón social pueden limpiar imagen.

Se hace necesario una revisión de las bases de la licitación pública de los servicios de mediación familiar para impedir que se repitan situaciones como las descritas. No es posible que un mediador quede fuera de una licitación porque aparezca en forma maliciosa en dos nóminas, sin su consentimiento explícito.

Otro aspecto que se observa es la presunción de la existencia de redes de corrupción y tráfico de influencias al interior de la unidad. Al parecer existen empresarios de la mediación que tienen poderosas influencias al interior de la unidad y manejan las licitaciones a su antojo.

Otra lección que podemos sacar de todo esto es la necesidad de contar con un Colegio de Mediadores fuerte, que defienda los intereses de los mediadores, judicialmente si es necesario.

Resulta contradictorio que a los mediadores se les fiscalice hasta el más pequeño incumplimiento, y se le apliquen sanciones gravosas, y a los empresarios fraudulentos no les pase gran cosa.

En virtud de que las audiencias de juicio civiles son publicas, nos permitimos reproducir acá el testimonio ofrecido por el Coordinador de la Unidad de Mediación, testigo presentado por el fisco de Chile, por el Ministerio de Justicia.
También incluimos la sentencia completa del Tribunal del Trabajo.

LA SOLEDAD DE DOS MUNDOS

“La Soledad de dos Mundos”, aborda la desconexión de los niños con el entorno al usar los dispositivos móviles. Se representa la soledad del niño que no quiere usar el celular y que invita a jugar, a compartir, pero no encuentra con quien. Finalmente queda sólo sin quererlo, al igual que los otros niños. Debemos fomentar que los niños se #Reconecten, descubran su entorno y que vuelvan a Jugar!!!