Clase del Prof. Alejandro Nató día 19 de nov de 2016

La sociedad clama la punidad para que todo permanezca en orden.

Donald Trump habló para los votantes. Por eso ganó la elección.

Lo que pasa en la sociedad pasa en la mediación.

Nos hemos formado más para generar mediaciones que integran a los que quieren convivir. Vamos perpetuando las desigualdades porque no trabajamos con los fragmentos de la sociedad.

Qué elementos miro cuando trabajo el conflicto para la planificación del abordaje.

La mediación comunitaria hay que pensarla como campos anidados, tal como enseña la teoría general de sistemas. Pero todo el sistema social está atomizado. Entonces la cuestión no es solo comunitaria sino además es social, territorial.

Tenemos que tener elementos para hacer un análisis de visión. No puedo asir una comunidad sin pensar en la complejidad. Hacemos un cuadro de situación y nos damos cuenta de que no todos estamos en el mismo barco. ¿Será que la comunidad no existe?

Según que tipo de democracia tenemos, según que desarrollo o nivel de dependencia tenemos, tenemos una sociedad desconectada, donde todos son diferentes, desconectados entre sí,  desiguales y  desamparados.

Los medios producen modelos de representaciones sociales.

En una fábrica se hacen muebles y salen camiones cargados al mercado; pero también salen camiones cargados de desperdicios. Nadie quiere ver esos camiones que van al basural.

La mediación debe coser esos fragmentos. Para eso no basta solo el diálogo. Tenemos dos mundos distintos. De pronto el mundo de los excluidos protesta y se hace visible por un momento. Pero entonces el orden se llama a las fuerzas del orden.

La mediación debe generar canales para espacios de encuentros.

Algo que damos por establecido tal vez las nuevas generaciones no lo quieran así.

Si está cada uno en su lugar, nos relajamos.

La mediación iguala las oportunidades pero no iguala las posiciones porque antes no le dimos a ese actor un punto de igualdad mediante un sistema de diálogo.

Jean Paul Lederach explica mediante el ejemplo de un arbol y dice que la parte superior del árbol es el episodio puntual; la raíz es el epicentro, que es la causa real del conflicto. En el epicentro está la cultura, el sistema de relaciones. Nosotros no trabajamos el epicentro sino el episodio.

Por lo tanto si no trabajamos la raíz el conflicto aparecerá de nuevo y dará lugar a otros árboles.

Entonces hay que trabajar -dice Lederach- hay que trabajar no la resolución del conflicto sino la transformación del conflicto. ¿Cómo intervenir en el conflicto? Hay que ponerse lentes trifocales, unos que miren adentro, otros que miren alrededor, el marco referencial que es la tierra donde está plantado, y otros que miren más lejos. Si trabajamos el episodio trabajamos a corto plazo, si trabajamos el marco referencial trabajamos a mediano plazo, si trabajamos el epicentro, lograremos acuerdos de largo plazo.

En la negociación trabajamos con Personas Problemas y Procesos, son las 3 P de toda negociación.

Hay un principio básico que dice que hay que prepararse para negociar. Porque ellos van a negociar delante nuestro; nosotros debemos asistirlos.

Las partes al principio se posicionan, y dicen cosas. Las posiciones son lo que dicen, los intereses son lo que quieren y las necesidades son lo que necesitan.

A veces se quiere negociar de posición a posición. En la casa se pelea por ver quién es más víctima, porque ser víctima da poder. En la mediación, lo sabemos, no nos sirve trabajar desde las posiciones.

Es preciso dejar que se posicionen todo lo que quieran, que drene todo como una infección. Una vez que sale todo, pasamos a los intereses.

Si negocian dos personas debemos cuidar el problema y también el vínculo. Nos dice el modelo de Hardvard: duro con el problema, proteger los vínculos. Eso es separar a las personas del problema. Aprender a no reaccionar en automático. No se devuelven las chispas que nos llegan del otro lado. Tener la capacidad de no devolver.

Las alternativas MAAN y PAAN equivalen a un techo y a un piso; la Mejor Alternativa del Acuerdo Negociado es mi techo y la Peor Alternativa de un Acuerdo Negociado deben relacionarse con el MAAN y el PAAN del otro; nadie negocia por debajo de su piso. Para negociar, mi piso y el piso del otro se mueven, para que se la lógica de ganar-ganar.

Debo tomar distancia sin salir de la negociación, disociarse, subirse al balcón para estar chequeando si mis emociones me están traicionando y no me ayudan a conseguir mis intereses.

Ver la película “Una acción civil”, película hecha en base a los principios de Hardvard. Está en Youtube.

Las preguntas son abiertas o cerradas, pero dependen también del otro. Una pregunta que no tiene respuesta no es pregunta (Maturana). Una pregunta abierta que el receptor no responde,  no es pregunta abierta. O sea, cualquier pregunta depende de la respuesta del receptor. Teóricamente la pregunta abierta es que para el otro se explaye, pero podría no explayarse.

Preguntas reflexivas: circulares y del milagro.

Las preguntas circulares nos hacen:

Pensar

Decir

Hacer

Sentir

Podemos combinarlas como queramos:

¿Qué dirías si tú si ella pensara que…?

Etc.

Usamos dos elementos y sale una pregunta circular. No usamos tres elementos porque confundiríamos.

Las preguntas circulares ayudan a que uno se ponga en el lugar del otro.

Otro elemento es jugar con los tiempos:

Si antes era así, ¿Cómo será mañana?.

PREGUNTA DEL MILAGRO

Que alguien te lleve a un lugar positivo aunque sea idílico.

La pregunta del milagro es llevarla a un lugar determinado: ¿Qué pasaría si se fueran a vacaciones y piensan cómo arreglar el problema?

Hay que llevar a las partes a que se miren en otra forma distinta a la actual mirada.

Ejemplo dos partes conflictuadas por visitas; preguntamos; ¿Cómo les gustaría que fuera esta relación en un año más mirado desde el punto de vista del niño? Es pregunta del milagro con connotaciones de tiempo.

El mediador lo lleva a un lugar positivo e hipotético.

Abogado del diablo:  Consiste en ser agente de realidad. Son preguntas dichas desde el lado opuesto, ejemplo, un periodista entrevista a alguien de derecha, entonces si hace de abogado del diablo hará preguntas como si la estuviera haciendo alguien de izquierda.

Parafraseo: Decir lo mismo sin las interferencias de las ironías, las groserías o las cargas negativas. Es para chequear lo que el otro se enteró del mensaje, si se entendió. Es importante no distorsionar.

Legitimaciones: Cuando veo que alguien dice algo bueno, el modo de legitimar podría ser también hacer que el otro repita lo bueno que dijo, para que se refuerce ese contenido. Ejemplo, el dice “…pero reconozco que ha sido una buena madre”. Entonces decimos: “A ver, puede repetir más alto eso que dijo, no le escuché bien”.

Resúmenes: Suelen hacerse entre sesiones.

Uno tiene presupuestos, que crean supuestos, que generan hipótesis, que generan acciones.

Si yo ordeno ordeno según mi criterio.

Entonces, tenemos que devolverle el problema a las partes para que ellos sean quienes ordenen el problema según la jerarquía que quieran.

 

nato

Alumnos del Magíster junto al Prof.  Alejandro Nató

Caso de análisis:

Mediación entre una abuela y una bisabuela por la custodia de un niño cuya madre falleció y el padre se comportaba como padre ausente, aunque últimamente había aparecido y estaba aportando alimentos para la hija. Pero el padre no ha reconocido legalmente al niño. El padre es un traficante.

Las dos se pelean la custodia del niño.

En resumen se dijeron tantas cosas, que había muchos problemas entre medio.

No salía todo a la luz. Ellos contaban sus problemas pero los mediadores no podemos elegir el problema para solucionarlo con un final feliz; nosotros tenemos que trabajar con la materialidad que ellos proponen. No podemos trabajar con nuestras hipótesis, debemos retroalimentarnos con la narrativa de uno y de otro. Nosotros tenemos nuestros presupuestos, supuestos, hipótesis; pero la hipótesis de nosotros se co construye con la de los otros. Las partes autogestionan el conflicto en la mediación.

(Sara Cobbs dice que los mediadores pueden hacer sugerencias. El método circular narrativo trabaja con las diferencias, no con las similitudes).

Se recomienda ver la película “El hombre de al lado” (Youtube).

Lederach habla de los lentes trifocales, como decíamos antes.

El conflicto debemos trabajarlo desde la pregunta sobre qué podemos hacer para lograr un tipo de cambio, para trasnformar el conflicto más allá de trabajar el conflicto. O sea trabajar con el lente trifocal. Para mirar el episodio, las causas radicales, de la raíz, y la tierra del árbol que es el contexto material.

El desafío de construir espacios de articulación estratégica:

Necesitamos pensar en el sifón y en la levadura -dice Lederach- para explicar cómo hacemos para lograr que lo que está abajo suba y cómo hacemos para agrandar la masa crítica. Lederach habla de los quienes estratétigos, que son otros, ajenos al conflictos, que pueden ser traídos, y no son ni espías ni traidores y posiblemente están cercanos a las partes. Lederach nos dice que los procesos de paz visibles se hacen de nivel alto a nivel alto. Discuten los niveles centrales y falta incorporar a los quienes estratégicos. Por eso no se resuelven los conflictos tratados sin considerar los quienes estratégicos.

Por ejemplo el pretendido acuerdo de paz de Colombia con las Farc, con puentes y túneles (aspectos públicos y privados de la negociación) fue rechazado por la comunidad. Santos hizo todo lo contrario de lo que decía su predecesor. Dijo ¿Quién se preocupa de las víctimas? ¿Paz mediante la impunidad?. Entonces se ignoró a los quienes estratégicos.

Lederach agrega otra clave: la telaraña.

La araña teje desde puntos estratégicos. Entonces buscar puntos de anclaje estratégicos que son personas o conexiones que no están en igual posición ni tienen la misma manera de pensar. Necesitamos cruzar las fronteras inviibles.

Clase de la tarde

EL CONFLICTO PÚBLICO

Es un espacio de divergencia donde está en juego el interés colectivo que requiere de una acción del Estado para favorecer un derecho omitido.

Procesos de construcción de paz

1.- Superar las polarizaciones

2.- Generar espacios estratégicos de articulación constructiva. Cómo generar estos espacios y mantenerlos en el tiempo.

3.- Sostener en el tiempo los procesos no violentos de cambio social

Hay una cultura del enemigo unificante, que nos sirve para mantener unido un lado; por ejemplo, la petición de salida al mar de Bolivia. No decimos que no sea razonable buscar una solución, pero tener un enemigo de un lado permite unificar el otro lado.

Si la cultura es polarizante, tenemos que trabajar con la cultura también.

Una opción sería plegarse a uno u otro lado. Como cambiamos esta dinámica. Ury dice que hay que generar un tercer lado. Este tercer lado se compatibiliza con los quienes estratégicos de Lederach. Pueden ser actores, periodistas, medios.

En cambio, los de adentro, serían las mismas partes en conflicto.

Si no podemos contra un lado, podemos polarizar el problema. Ejemplo, el problema mapuche se ve como un tema de seguridad, le ponemos un muro resguardado por policías. Le ponemos la etiqueta de “terroristas”, no hacemos un esfuerzo por generar una dinámica del tercer lado.

Cuando no nos funciona el tercer lado podemos echar mano a los quienes estratégicos.

 

Publicado por

Patricio Rebolledo Schmidt

Patricio Rebolledo Schmidt

Concluida su enseñanza media ingresó en el año 1976 a la carrera de Ingeniería Comercial, en la Universidad de Chile sede Viña del Mar, ubicada en 7 Norte con Pasaje La Paz. Luego de cursar dos años, se desilusionó de la carrera por el marcado acento neoliberal de la misma, que privilegiaba lo que se denominaba en ese entonces el laissez faire, l expresión francesa que significa «dejen hacer», refiriéndose a una completa libertad en la economía: libre mercado, libre manufactura, bajos o nulos impuestos, libre mercado laboral y mínima intervención de los gobiernos. En la búsqueda personal de una vocación más humanista y cristiana, Ingresó en el año 1978 en el Pontificio Seminario Mayor "San Rafael" de Valparaíso, siguiendo un impulso por estudiar la carrera sacerdotal. Egresó de dicho centro de estudios sin ordenarse sacerdote el año 1986. Dichos estudios marcaron en él una profunda convicción cristiana y un gran amor por la Iglesia. 1980: Bachiller en Filosofía, Universidad Católica de Valparaíso 1984: Profesor de Teología, Universidad Católica de Valparaíso 2002: Postítulo en Informática Educativa, Universidad de Los Lagos, Osorno 2005: Postítulo en Mediación Familiar, Universidad de La Frontera, Temuco 2012: Postítulo en Mediación Familiar, Universidad Católica del Norte 2014: Magíster en Mediación Familiar, Universidad de Aconcagua 2016: Alumno de Magíster en Resolución Colaborativa de Conflictos, Universidad Católica de Temuco.

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