CUANDO OPINAR SOBRE LA MEDIACION ES UN DESAFIO

tulaENTREVISTA DE REDES ALTERNATIVAS AL MEDIADOR X

Antonio Tula

Redes Alternativas, una publicación amiga, publicará en forma continúa la entrevista desarrollada a quien denominaremos MEDIADO X, ya que accedió a esta propuesta manteniendo en reserva su nombre

-RA : Bueno, quedamos en charlar sobre la mediación , ¿ así es?

-Mediador X: Si, así es, aunque parece un extenso  territorio para explorar

-RA: Bueno.. ¿Por dónde comenzamos?

– Mediador X: ¡ Ja! Ud es quien me entrevista

-RA: Cierto, aunque parezca remanido preguntaría… ¿Que es la mediación?

– Mediador X: Bueno… hay muchas definiciones que en síntesis dicen lo mismo. Yo elijo sentir a la mediación como un espacio emocional que posibilita la comunicación

-RA: Emocional o racional

– Mediador X: Creo que es Ramos Mejía quien  muestra una metáfora de la comunicación representada por un trencito. La locomotora es la emoción y los vagones son  los pensamientos y las conductas que siguen a la locomotora

-RA: Una subordinación de lo racional y lo conductual a la emoción?

– Mediador X: No lo pienso como una cuestión de subordinación ya que el sentir, pensar, decir y hacer es un proceso circular hacia adentro y hacia afuera de las personas, y en la interacción humana la comunicación gatilla diferencias entre los que se comunican, y para mí el impacto emocional  es  biológicamente  el que pone en acción las otras variables  y eso es muy claro al momento de mediar

– RA: ¿Que diría un abogado ¿

– Mediador X .: ¿Qué tipo de abogado?

-RA. ¡Me sorprende!… ¿hay una tipología?

– Mediador X , Bueno los hay viejos y jóvenes;  positivistas y  ius naturalistas; dogmáticos y eclécticos, … por decir algo

– RA: Bueno… ¿Que diría un positivista?

– Mediador X: Bueno,  seguramente tendría una postura crítica desde un pensamiento científico, propondría quizás pensar las conductas desde el derecho. Lo racional sería el camino hacia la búsqueda de la verdad de su cliente. Desde esa óptica las emociones molestan

-RA: Y quien tiene razón?

– Mediador X: Ambos

-RA: ¿Cómo que ambos? ¿No son verdades diferentes?

– Mediador X : Son distintos dominios explicativos, diría Maturana, y cualquiera de ellos que quiera primar sobre el otro plantea un ejercicio de sometimiento.

– RA. Volviendo a lo racional o emocional en la mediación ¿ A que debemos atenernos?. Si lo emocional es lo válido puede ser un mar de lágrimas. Si lo racional lo es puede ser un espacio muy frio y calculado

– Mediador X: Vuelvo a reiterar,  ambos procesos son circulares y recursivos y así el uno y el otro se complementan. Se trata de un problema epistemológico

-RA:. ¿Podría elaborar una explicación sencilla?

– Mediador X: Quizás si partimos del relato de las partes…

-RA: Bien, tomemos ese punto de partida

– Mediador X: Bueno, generalmente el primer relato o narrativa de cada parte es un aporte cargado de reproches e  imputaciones que responsabilizan a la otra parte y exculpa a quien lo expresa. En la teoría de la mediación esta primera verbalización es posicional, es una atribución semántica particular de la parte en cuanto su punto de observación del conflicto,  muchas veces una explosión catártica pero siempre perceptiva  precaria y modificable. En esta línea de pensamiento ambos han construido una versión  a la que dan jerarquía de verdad, hasta que una reflexión diferente al repertorio de reflexiones que sustentan la posición modifica su marco conceptual y emocional y con ello produce la caducidad del primer relato. Se produce un cambio narrativo.

– RA: ¿Cómo?

– Mediador X:  Bueno.. Estas partes han  pasado desde un sistema dialógico reiterativo de los mismos argumentos y adjudicaciones mutuas, a un sistema dialógico al que integran al mediador. Allí la empatía, el  encuadre de trabajo, la posibilidad es escucharse, la neutralización de las expresiones a través del parafraseo, la organización temática, la indagación de los intereses, el trabajo sobre la relación entre las partes  y en general el uso de las herramientas de la mediación cambian el contexto y la dinámica comunicacional, propiciando nuevas formas de narrar sentir y pensar los mismos hechos. Como verá Ud. lo emocional y lo relacional forma parte de este proceso en la retroalimentación del sistema. La epistemología de la mediación se sustenta en el constructivismo. Cada parte es socia de la otra en la construcción del conflicto y  sumamente sabia en la vivencia de los hechos, Entonces  ambas partes pueden  protagonizar la desconstrucción de sus puntos de vistas antagónico  y construir convergencias sustentada en intereses  y no en posturas rígidas. O sea pueden poner sobre la mesa sus temores deseos, necesidades etc., para su mutuo tratamiento en la búsqueda de un acuerdo satisfactorio de ambas

– RA: Entonces… ¿ Qué pasa si esto lo escucha un  abogado positivista?

– Mediador X:  Bueno, allí  aparece una epistemología cientificista, lineal y causal. El primer relato constituye el objeto a ser probado en un proceso de conocimiento y para ello debe ser cosificado. Con esto quiero decir que el abogado de una parte  lo presentara como “cosa demandada” y el abogado de la otra responderá en consecuencia, Trabada la litis  el proceso de conocimiento tendrá que probar la versión de A o la de B, sin interacciones blandas entre las partes, que a esta altura han perdido protagonismo y son una caratula y un número. Todo el tratamiento se desarrollara a través de un proceso ritual que tratará de dar un marco de objetividad científica al desarrollo probatorio. Los abogados sustituyen al protagonismo de las partes  e informan a sus clientes  en un lenguaje críptico  Finalmente el dictamen científico, luego de diferentes instancias judiciales se convertirá en “cosa juzgada” y generalmente una de las partes será ganadora y la otra perderá. Obviamente aquí la emoción es un elemento cualitativo entorpecedor del pensamiento científico que permite determinar quien posee la razón

En la mediaciòn a  la “primera narrativa” le suceden nuevas interacciones que generan nuevas narrativas. En el proceso judicial la “primera narrativa” se cristaliza, es renarrada por el abogado bajo la forma de una “verdad formal”, luego se convierte en “cosa” demandada en el planteo de la demnda o juzgada en la culminaciòn del pleito

-RA: ¿Esto deja en un mal lugar al proceso judicial y privilegia la mediación?

– Mediador X: En modo alguno. La mediación- a mi criterio- no es un método alternativo a la justicia, sino que es un procedimiento autónomo, epistemológicamente diferente. Así hay cuestiones  que no son mediables o que por sus características requieren que un Juez funde en derecho la pretensión en forma científica, sustentado en la “sana crítica” a través de un proceso judicial de conocimiento que enmarca y garantiza la salutabilidad procesal de la controversia

– RA:  Interesante… Se me viene otra pregunta ¿Cree en la neutralidad del mediador?

–  Mediador X: ¡No!

– RA:  No es éticamente peligroso sostener eso?

– Mediador X. No, creo que es epistemológicamente sustentable

-RA. Cómo?

– Mediador X. Se lo cuento en nuestro próximo encuentro

Publicado por

Patricio Rebolledo Schmidt

Patricio Rebolledo Schmidt

Concluida su enseñanza media ingresó en el año 1976 a la carrera de Ingeniería Comercial, en la Universidad de Chile sede Viña del Mar, ubicada en 7 Norte con Pasaje La Paz. Luego de cursar dos años, se desilusionó de la carrera por el marcado acento neoliberal de la misma, que privilegiaba lo que se denominaba en ese entonces el laissez faire, l expresión francesa que significa «dejen hacer», refiriéndose a una completa libertad en la economía: libre mercado, libre manufactura, bajos o nulos impuestos, libre mercado laboral y mínima intervención de los gobiernos. En la búsqueda personal de una vocación más humanista y cristiana, Ingresó en el año 1978 en el Pontificio Seminario Mayor "San Rafael" de Valparaíso, siguiendo un impulso por estudiar la carrera sacerdotal. Egresó de dicho centro de estudios sin ordenarse sacerdote el año 1986. Dichos estudios marcaron en él una profunda convicción cristiana y un gran amor por la Iglesia. 1980: Bachiller en Filosofía, Universidad Católica de Valparaíso 1984: Profesor de Teología, Universidad Católica de Valparaíso 2002: Postítulo en Informática Educativa, Universidad de Los Lagos, Osorno 2005: Postítulo en Mediación Familiar, Universidad de La Frontera, Temuco 2012: Postítulo en Mediación Familiar, Universidad Católica del Norte 2014: Magíster en Mediación Familiar, Universidad de Aconcagua 2016: Alumno de Magíster en Resolución Colaborativa de Conflictos, Universidad Católica de Temuco.

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